El color errante, una intención de gráfica a través de la pintura tiene como objetivo desarrollar la poética de una arqueología plástica a través de la gráfica y la pintura, y hacer visible la simbiótica y el diálogo entre ambas en el recorrido de una instalación. En el color (pintura) y el signo (grabado), se arraiga la diferencia temporal que supone la praxis de ambas técnicas, una experiencia que muta y que es el leitmotiv en la evolución de su trabajo: terminar una obra que da pie a la siguiente.
Fátima Conesa (Algeciras, 1977). Licenciada en Bellas Artes por la Facultad Sta. Isabel de Hungría, Sevilla (1995-2000) con un Máster en Litografía por la Fundación CIEC. Compatibiliza su actividad artística con la docente, centrada principalmente en la gráfica. Explorando en la abstracción, su práctica artística se centra en la pintura, el grabado y la instalación, posicionando al espectador en el desafío del reconocimiento de cada práctica para así forzarlo a la reflexión y a la inquietud de su existencia.
