Estoy cansado jefe parte de una imagen improbable: imaginar una silla cansada de sostener cuerpos. Un objeto diseñado para el descanso que, tras repetir su función una y otra vez, parece haber perdido la capacidad de hacerlo. ¿Puede un objeto cansarse de su trabajo? Pensar esta imagen implica desplazar esa lógica hacia lo inanimado y abrir la posibilidad de que sostener —incluso descansar— nunca sea una acción individual.
Más allá de la forma reconocible de la silla, la investigación se desplaza progresivamente hacia configuraciones abiertas en las que lo importante no es tanto el objeto final como las condiciones que lo hacen posible. En este proceso surgen derivas, incorporando otros lenguajes y materialidades, como ocurre en los dibujos realizados a partir de chispas generadas du-rante el trabajo con metal, donde el gesto productivo se convierte también en imagen. Estoy cansado jefe se plantea como un proyecto abierto, cuyo desarrollo depende de su propia materialización. Las decisiones se toman durante el proceso, a partir de pruebas, errores y ajustes que permiten que el proyecto evolucione, se desvíe o se reformule.
El trabajo de Victor Rico (Salamanca, 1989) se articula a partir de la experiencia de la precariedad y de cómo la falta de recursos condiciona tanto la vida cotidiana como los procesos de creación artística. Desde este lugar, desarrolla un lenguaje que se despliega entre la instalación, el ensayo visual y el archivo, en el que el humor y la ironía funcionan como herramientas críticas para abordar lo frágil y lo contradictorio de la condición precaria. Se trataría de situar la vulnerabilidad en el centro de la práctica, no como una forma de debilidad, sino como un espacio compartido desde el que activar formas de identificación y reflexión colectiva.
@_victor.rico
