Tejer memorias entre Tánger y Karrantza es un proyecto que entrelaza memoria familiar, memoria histórica y práctica textil a partir de entrevistas con familiares nacidos o criados en Tánger, ciudad donde parte de la familia de Laurita Siles encontró refugio durante el franquismo. El trabajo surge como un hilo entre sus padres, nacidos en Tánger, y su hija Lur, nacida en Karrantza, conectando relatos íntimos, desplazamientos y formas de resistencia.
La investigación se despliega en tapices, piezas textiles y un libro de artista realizados con lana del valle de Karrantza. A través de imágenes de archivo familiar, técnicas experimentales sobre tejido y estructuras expositivas, la lana aparece como una materia capaz de guardar y transmitir memoria.
El proyecto dialoga también con Mutur Beltz, impulsado junto a Joseba Edesa, donde trabajan con la lana de oveja carranzana no solo como material, sino como forma de relación con el territorio, los cuidados y las economías rurales. Desde la gestión cultural entendida como creación en el medio rural, su práctica ha conseguido transformar una materia prima históricamente desechada en un material de creación contemporánea, poniendo en valor la ganadería extensiva y favoreciendo el pago justo al primer sector.
Laurita Siles (Marbella, 1981) vive y trabaja entre Karrantza y el Puerto Viejo de Algorta (Bizkaia). Doctora Cum Laude por la UPV/EHU (2017). Ha sido reconocida con el Premio ARIA de la Comisión Europea (2025), que destaca proyectos innovadores en el medio rural, además del Premio Nacional de Emprendimiento en Artesanía (2024), el Premio Elkarlan del Gobierno Vasco (2024), entre otros.
