Crossing borders centra su atención en el concepto de frontera, el límite o territorio fronterizo que impregna tanto nuestra relación con el entorno geográfico, desde lo más cercano como puede ser el linde con el terreno de un vecino a las fronteras estatales, etc., y que coincide en muchas ocasiones con accidentes geográficos como cadenas montañosas, ríos, línea de costa, así como en otros ámbitos como el plano social, la psique humana y el arte, entre otros.
En el estudio y reflexión sobre este concepto, el artista se adentra en espacios geográficos y creativos que reúnen las condiciones de frontera en su sentido más amplio, buscando superar los límites en los que desarrolla su práctica artística en este momento, expandiéndola, ya sea a través de la hibridación con otros medios, imágenes, etc. que puedan aportar nuevos lenguajes o distintas aproximaciones a mi cuerpo de trabajo. Además de trabajar en distintas técnicas como la pintura, fotografía y obra gráfica, sobre soportes bidimensionales Villena busca superar el bastidor como elemento de demarcación del espacio pictórico. Con la intención de llevarlo a un entorno más cercano a la instalación, combinándolo con archivos de audio, videos, estructuras construidas con listones, bambú, elementos encontrados en sus desplazamientos, etc. dando lugar así a una re-contextualización de su obra.
Fernando Villena (Bilbao, 1974). Licenciado en Bellas Artes por la Universidad del País Vasco – E.H.U., y Master profesional de pintura. UPV-EHU (2016). Su trabajo se basa en la búsqueda y comprensión de diferentes planos espaciales orgánicos, extraídos de realidades cotidianas y transformados en una realidad pictórica abstracta y fotográfica que aglutina su esencia. El acto de desplazarse e interactuar con un nuevo entorno, en busca de ciertos elementos, implica un movimiento físico que a su vez genera un pensamiento intelectual, tanto a nivel cotidiano como a nivel artístico. Su punto de partida es la experiencia de la naturaleza y su interrelación con el ser humano. Mediante imágenes fotográficas manipuladas por ordenador, el lienzo se convierte en un lugar de encuentro para estos diferentes planos de realidad pictórica y fotográfica. Utiliza la cámara para atraer y desenfocar elementos del entorno; para convertir figuras en objetos sin importancia individual; para transformar el paisaje de fondo en el principal protagonista del plano frontal, y en última instancia, para cambiar su significado. Objetos de gran tamaño se vuelven diminutos, y espacios microscópicos se amplifican como si los estuviéramos observando a través de una gran lente.
